El poder y la magia de las velas. Un tesoro que alumbrará tu futuro.
Sinónimo de purificación, las velas tienen el poder de apaciguar, de alejar espíritus malignos e invocar la protección celestial. Condensan en su seno un poder dual e inmenso: la luz y el fuego.
La luz que necesitamos en los momentos más tristes, oscuros y vacíos de nuestras vidas, y que es parte esencial del universo mismo. Y el fuego, uno de los 4 elementos de la naturaleza física, símbolo de fuerza, vitalidad y renovación, que arrasa lo viejo y viciado para permitir el renacer de lo nuevo; es energía y vitalidad.
Las velas, tu “lámpara mágica”
Si acaso conoces la historia de Aladino, puedes pensar en las velas como tu propia lámpara.
Año tras año, por ejemplo, te han dicho que cierres los ojos, pidas tres deseos y soples las velas de tu pastel de cumpleaños. Sin saberlo, acaso, estás poniendo tu fe en la velas para que invocar su magia.
Debes saber que esa fe es clave y que las velas realmente pueden ayudar a cumplir tus sueños. Son tu verdadera lámpara de Aladino. En lugar de frotarla, la enciendes; y el lugar del genio lo ocuparán el fuego, la luz y tu mente.
Es que las velas pueden intervenir en cada área de tu vida obteniendo resultados efectivos como una prolongación de tu fuerza mental. Dependerá, por supuesto, del propósito y de la vela adecuada, misión con la cual te guiaremos con gusto, si nos consultas.
Las velas y su magia
Por normal que parezca a nuestros ojos, en ciertas ocasiones nos dejamos atrapar por pequeños rituales que exigen la magia de la velas; desde un festejo, o tal vez una cena a la luz de las velas, hasta un baño acompañado por sus fragancias relajantes.
La llama de una vela, como el fuego a los ojos de nuestros ancestros, irradia un poder místico; solo hace falta contemplar su danza para quedar encantado y saber que allí respira el poder del fuego cuya acción nos provoca paz y sosiego.
Por supuesto, hay otros rituales de mayor complejidad según el propósito que tengamos, o la magia que deseemos invocar. Pero te aseguro, las velas están presentes en cada uno de ellos, pues tal es su poder para alumbrar el camino a nuestro subconsciente.
Sin embargo, la clave está en saber elegir la vela adecuada de acuerdo a tu propósito. La fragancia, el color, el momento y junto a qué elementos. Y aunque es un tema que merece no menos que un taller, voy a darte una introducción de acuerdo a las velas que ofrecemos en nuestra tienda, para no marearte demasiado:
- VELA DE RELAJACIÓN. PALO ROSA + NARANJA.
Creada por los dioses, la esencia natural de la naranja tiene mucho que ofrecer condensada en una vela. No hace falta más rito que encenderla para lograr una pronta acción sedante, astringente y depurativa. El relax, la calma y el pronto bienestar actuarán como un hechizo: renovarán tu día rechazando la angustia, el estrés y eliminando las toxinas de tu cuerpo.
- VELAS CON INTENCIÓN.
Son velas mágicas y personalizadas, ritualizadas con intención, que renovarán primero la energía de tu entornoy relajarán el ambiente. Es éste el tipo de vela que allanará el camino para cumplir tu deseo.
Enciéndela. Sentirás la intención y la energía del ritual utilizado. Pondrás tu fe y pedirás tu deseo. ¡No quedará más que sorprenderte de los oportunos resultados!
- VELAS AROMÁTICAS DE YLANG YLANG y LAVANDA.
Las hay de muchos componentes. Pero la combinación equilibrada de estas dos esencias induce a una pronta sensación de bienestar y a un ambiente distendido, favoreciendo la meditación.
Esta receta magistral acentúa el proceso de sanación, aplacando diversos dolores y actuando sobre tu estado anímico, rechazando el estrés y armonizando tu descanso. Una milenaria costumbre que reemplaza muchos medicamentos comerciales e inocuos.
Recuerda, además, que nuestras velas están hechas de cera de soja, un recurso renovable que protege al medioambiente, la fuente de la medicina ancestral.
Por supuesto existen muchos más beneficios y rituales en que las velas son el elemento principal. Pero tal como te dije, conocer sus secretos en un sentido mágico implica conocer y dominar los elementos que los componen. Por eso te repito, no descartes un pronto taller al respecto. ¡Puedes decirnos si te agrada la idea!
Relajarse, propiciar la meditación y entrar en contacto con nuestra luz interior es la puerta de entrada que te presenta este tesoro: la luz y el fuego. La calma y el sosiego.
“Fue Prometeo, según la mitología griega, quién robó el fuego a los dioses para darlo a los hombres, poniendo en sus manos un arma poderosa para su evolución; personal y espiritual».
Un poderoso tesoro que alumbrará cada paso de tu vida. Y que de ti depende aprovecharlo.
